27/6/17

A la MADRE RAM-IO



En la puerta sellada del Edén
con todo mi sentir imploro a la flor
a la rosa que perfuma la cruz
a mi madre...
su perdón suplico.
Una noche amarga, noche y desazón
que nubló mis ojos
no vi el ácaro en la manzana
y en la mordida insana
clave siete puñales en su dulce corazón.
En la puerta sellada del Edén
con todo mi sentir imploro a la flor
a la rosa que perfuma la cruz
a mi madre...
por su perdón lloro.
¡Madre celestial
torre inabordable de luz
sostén de mi vida
arca dorada
dulce morada del Verbo
curación de mi cuerpo
salvación de mi alma...!
¡Salve Ram-Io, amada mía!
¡Madre del Salvador!
¡Quiero estar en tus entrañas
donde Dios ha hecho su trono!
¡Tu seno es espacio ilimitado!
¡Eres viento dorado en las albas
y aliento que anuncia al Sol!
José Luis Argañaráz

20/6/17

La "CONTESTADORA AUTOMÁTICA" del TRABAJO ESPIRITUAL

     A la mente le gusta que alguien le de respuestas para todo y que todo tenga una respuesta. Por eso buscamos con desesperación las "contestadoras automáticas", afirmaciones que den un significado a todo, aunque sólo nos digan "ahora no me encuentro, deja tu número de teléfono y te llamaré".
     El trabajador espiritual no escapa a ese proceso y, a pesar del discurso contrario, se resigna a que le den explicaciones que no necesita comprobar, impidiéndose de esta manera de realizar la búsqueda por sí mismo.
     La contestadora automática comienza en nuestra misma mente, respondiendo a nuestras preguntas con los conceptos que hemos adquirido, que no son más que los dogmas que nos han inculcado. 
     En el camino espiritual se enseña la auto-reflexión, que nos lleva al cuestionamiento de aquello que aceptamos "ciegamente" como un dogma. Esa auto-reflexión nos debería conducir a la liberación.... y si fuera así, todo sería perfecto; pero entre tanto no eliminamos la causa que genera dogmas en nosotros, no hacemos más que sustituir los viejos dogmas por unos nuevos, esta vez "espirituales". 

     ¡Dogmas espirituales, sí!... en los que se nos dice que es bueno y que es malo, en la que se nos dice que es lo que podemos y  lo que no podemos hacer, comer y tomar, en la que se nos dice cuáles prácticas sí y cuales no y por cuanto tiempo... los hombres, el pelo corto y de corbata.... las mujeres, el pelo largo y mejor con falda... los maestros siempre son sabios y dicen la verdad... cine no, cerdo no o vaca no, o animales no, alcohol no, plantas "raras" no, etc., etc., todos a la derecha: saluden, ahora a la izquierda: saluden...
     A decir del poeta "te dicen lo que es malo y lo que es bueno, pero... ni los vientos son 4, ni 7 los colores y los zarzales crecen junto con las flores..."
     La consciencia sufre espantosamente cuando se le digiere la comida antes que se la lleve a la boca. ¿A quién de nosotros le gustaría una cena de comida ya digerida? Y peor aún todavía si está mal digerida...
     Las cosas no son sencillas, a pesar de que a la mente le encantaría que así fuera... porque no hay un "mecanismo" que nos conduzca a la autorrealización.... no hay un maestro que nos autorrealice....
     ¿Se comprende? Si hubiera un mecanismo para lograr la autorrealización íntima del Ser, bastaría con seguir esa mecánica y entonces ¡lograríamos la autorrealización! Si hubiera un maestro que nos pudiera autorrelizar por "arte de magia", bastaría con seguir a ese maestro...
     Pero las cosas no son sencillas cuando profundizamos en nosotros mismos...
     Caemos en la red de nuevos dogmas y en el camino perdemos la "autognosis", nuestra ÚNICA posibilidad de llegar al SER; perdemos la capacidad de pensar por nosotros mismos, la capacidad de aprender a pensar, de experimentar, de comprobar...
     ¿Qué nos debería diferenciar entonces de creyentes en un dogma religioso? ¿Qué nos convierte en auténticos trabajadores espirituales? La disposición al Ser, la voluntad de experimentar, nuestra capacidad de salirnos de los mismos dogmas, prejuicios, preconceptos... en definitiva, nuestra capacidad de salirnos de entre las redes del ego.
     Pero, muchas veces, "salimos de la sartén para caer en el fuego". Sustituimos los dogmas profanos por dogmas pseudo-espirituales. ¿Es concebible una mayor estupidez?
     Una auténtica auto-reflexión es urgente, ser sinceros con nosotros mismos y libres... Para ser íntegros necesitamos ser libres.

Rafael Embid A.Maciel