27/6/16

ORACIONES PARA COMENZAR EL DÍA Y PARA REALIZAR EL TRABAJO


Son 2 oraciones similares. La primera para ser practicada al despertar del sueño de la noche y la segunda para practicar numerosísimas veces en el día (el mala budista de 108 cuentas puede ser una buena medida).
    Digámosla mejor con nuestras propias palabras y de acuerdo a nuestras necesidades. Yo la expongo como una forma de abarcar la tónica del trabajo integral sobre uno mismo.


ORACIÓN PARA COMENZAR EL DÍA:

Gracias por un nuevo día, Madre mía, necesito DESPERTAR!!!!
Ayúdame en cada momento del día a DESPERTAR!!!!
Padre mío, permite que DESPIERTE!!!
Para despertar necesito VOLUNTAD
CONSCIENCIA (abro los ojos y me ubico en plena recordación de mi mismo)
ATENCIÓN DIRIGIDA: (aquí realizó un MUDRA de ATENCIÓNªª)
COMPROBACIÓN (un MUDRA de MIRAR lo NUEVOª)
Madre mía, Padre mío, AYÚDENME!!!
Este día debe ser profundo, intenso, de una gran EXPERIENCIA ESPIRITUAL. No puede pasar en vano. Un día real es un día de experiencias.
Y este día comienza AQUÍ Y AHORA!!! (aqui salir de la cama)


ORACIÓN EN LAS HORAS DEL DÍA:

Necesito DESPERTAR!!!!
Madre mía, ayúdame a DESPERTAR!!!!
Padre mío, permite que DESPIERTE!!!
Para despertar necesito VOLUNTAD
ATENCIÓN DIRIGIDA: (aquí realizó un MUDRA de ATENCIÓNªª)
CONSCIENCIA (plena recordación de mi mismo)
COMPROBACIÓN (un MUDRA de MIRAR lo NUEVOª)
Madre mía, Padre mío, AYÚDENME!!!
Este instante debe ser profundo, intenso, de una gran EXPERIENCIA ESPIRITUAL
Y el instante es AQUÍ Y AHORA!!!

aa) en el MUDRA de la ATENCIÓN dirijo la mano derecha al plexo solar y me ubico en mi mismo ¿Quién soy? - Muevo la mano hacia el espacio y me pregunto ¿Qué estoy haciendo? - Luego abarco el espacio con las dos manos y me pregunto ¿Dónde estoy? 

a) MUDRA de MIRAR lo NUEVO consiste en dirigir la atención consciente a todo lo nuevo que vemos en el día, poniendo especial énfasis en captar lo diferente en relación al día anterior. La mano derecha se dirige al entrecejo y los dedos índice y mayor se apoyan en él. Al separarse luego, los ojos observan, los oídos oyen. Cobra especial importancia saber si estamos en el plano astral o en el plano físico tridimensional.

    Debemos dirigirnos a nuestra Madre íntima particular llamándola de la forma en que mejor nos comuniquemos con ella. Así mismo a nuestro Padre interno.
    Queda claro que las oraciones son sólo una orientación que debe cristalizarse en relación a la tónica de cada uno.

   ¡Buen trabajo espiritual!

Rafael Embid A. Maciel

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