28/6/16

OBSERVAR al OBSERVADOR


Reflexionando un poco acerca del conocimiento de sí mismo deseo compartir algo relacionado al tema.

La esencia es inherentemente pura en sí misma; así viene de la galaxia y toma experiencia en los mundos. En lo que a la mía respecta está vagabundeando desde hace miles de años y está "casi casi" toda esa atrapada por la persona humana, así de vida en vida.

Pude saber que mi esencia es algo así como un cofre precioso lleno de tesoros de luz: tiene alegría, solidaridad, amor, conocimiento, generosidad, altruismo, paciencia, poder... y cuántas cosas más.

Me enteré que el problema para expresar tantas bondades espirituales se deben a mi persona. 

Resulta que me constituí en enemigo de mi propio Ser, con el tiempo y la cultura, el entorno, la educación, las compañías, los reglamentos, estatutos, escuelas, instituciones, etc., etc., y el ego... Así se me fue oscureciendo la visión de mi propio Sol interior.

Fue como si nubes poco a poco taparan ese solcito que alguna vez brilló cuando era niño y que impartía amor a la gente, a la naturaleza, a los animales... En mi madre confiaba totalmente; me entregaba a ella, era feliz con un simple juguete, en un paseo, etc. La vida me sonreía y yo sonreía.

¿Cómo empujar esas nubes acumuladas sin viento propicio? Aprendí una palabra: "voluntad".

¿Cómo se fabrica la voluntad? Muy simple: desintegrando de a poquito el apego y el deseo.

Ayer caminaba por la playa en Montevideo y descubrí algo: empecé a observar a la persona que taponó mi esencia... era yo mismo.... O sea: me observaba a mí mismo; observaba al observador.

Me di cuenta que detrás del que observaba al observador no había nada, nada en absoluto. Sentí un vacío sin límites y una sensación de libertad sin fin... Vi al asesino de mi esencia: era yo.

Mi propio enemigo ahora soy yo mismo.

Mataré al matador. Liberaré el tesoro que mi madre me dio en la madre galaxia. Fue generosa ¡me dio por herencia el cielo!... y yo fui un ingrato...

José Luis Argañaraz Íñigo

No hay comentarios:

Publicar un comentario