9/2/16

LA GIOCONDA

Es un cuadro sublime. Lo mira uno, y siente un éxtasis, un éxtasis, un “algo” en el corazón, muy distinto a las emociones inferiores; siente uno un “algo” sublime, como si se encontrara uno frente a frente de un Deiduso, o de un Ángel. En “La Gioconda” no hay nada de voluptuosidad, ni de erotismo, ni de coquetería, o algo que se pudiera parecer a cosa humana. No hay nada de eso en “La Gioconda”. Se necesita ser Intuitivo para entender lo que es “La Gioconda”.

Leonardo de Vinci, en su “Traslúcido”, captó la imagen de “La Gioconda”, que no es una imagen fantástica, lo que él captó. Captó a su propia Madre Divina Kundalini, y esa es la que pinta en el lienzo (es su Madre Divina).
¿En qué me baso yo, para decirles a ustedes que “La Gioconda” es la Madre Divina Kundalini de Leonardo de Vinci? ¿En qué me baso? Me baso en que soy Alquimista y Kabalista.

Si ustedes miran el cuadro de “La Gioconda”, verán dos caminos (allá, a lado y lado de la figura central). Uno de esos caminos, es espiraloide (el de la izquierda) y va al agua; el otro, es un camino más largo: En vez de dirigirse al agua, se interna en un bosque. Allí está la clave. El que entiende cuáles son los Dos Caminos, sabe muy bien que Leonardo de Vinci pintó a su Divina Madre Kundalini.
El camino ese espiraloide, que va al agua, es la Vía Húmeda de la Alquimia. Algunos Iniciados, cuando llegan al estado legítimo de Hombres Reales, verdaderos, en el sentido más completo de la palabra, se definen por la Senda Espiral Nirvánica (la Vía Húmeda). Esos se sumergen en el Nirvana, y por allá, en eternidades de eternidades, toman cuerpo alguna vez, y pueden tomar cuerpo en cualquier planeta del espacio infinito, para dar un paso adelante. De manera que ellos viven, ante todo, en felicidad, son dichosos. Los otros, los que escogen la Vía Seca (o sea, La Directa), se internan en el Bosque de la Alquimia.

Y Leonardo de Vinci pinta a su Divina Madre Kundalini, entre los Dos Caminos: El de la Espiral, o sea la Vía Húmeda, y el de ese otro, el de La Directa, que se interna en el Bosque de la Alquimia. Obviamente, sólo con la ayuda de la Madre Divina Kundalini, puede uno avanzar en cualquiera de las Dos Vías, sea en la Vía Húmeda o sea en la Vía Seca.
Los Alquimistas, hablando en lenguaje simbólico o alegórico, dicen que “en la Vía Húmeda el trabajo se puede realizar en 18 meses”, y que “el trabajo en la Vía Directa, es decir, en la Vía Seca, se puede realizar en ocho días”.
Naturalmente, se está hablando en números simbólicos, pero resulta que, afortunadamente, somos Alquimistas y conocemos el Lenguaje de los Alquimistas. Debido a eso podemos afirmar, en forma enfática, que “La Gioconda” de Leonardo de Vinci es su propia Madre Divina Kundalini.
¡Y la vio, sí señor, la vio…! Así, pues, si él no hubiera desarrollado el Traslúcido, ¿cómo podría haberla visto? Pero él había desarrollado el Traslúcido, y aún más: Había subido por la escala de la Inspiración y había llegado también a la Tercera Escala, que es la de la Intuición.
Imaginación, Inspiración e Intuición, son los tres caminos obligatorios de la Iniciación. Es necesario que todos ustedes, pues, vayan comprendiendo la necesidad de empezar por subir, aunque sea el primer escalón: El de la Imaginación.
Empezar siquiera por ahí, porque si ustedes comienzan a dar el primer paso por la Senda de la Imaginación, más tarde darán el paso hacia la Inspiración y mucho más tarde hacia la Intuición.

Pero no se queden embotellados en el Intelecto, nada más, porque el Intelecto es tan sólo un escalón muy inferior. Es necesario que ustedes den un paso; porque hay otro paso que es entrar en el nivel de la Imaginación, y mucho más tarde se da el otro paso que lo lleva a uno al Nivel de la Inspiración, y mucho más tarde al otro paso que lo lleva Reino de la Intuición.
No hay que quedarse embotellado en el Intelecto. Ese es el error de muchos que fracasan en estos estudios, porque se quedan enfrascados, nada más que en el Intelecto, y el Intelecto jamás puede llevarnos a la Iluminación. ¿Cuándo? ¿Creen ustedes, acaso, que el Intelecto puede llevar a alguien a la Iluminación? Aquellos pseudo-esoteristas o pseudo-ocultistas que se han quedado embotellados en el Intelecto, llegan a viejos sin haber hecho nada, completamente fracasados en estos estudios.
Así, pues, no nos quedemos en el Intelecto. No; empecemos de una vez por dar el paso hacia el Reino de la Imaginación. Conforme ustedes vayan entendiendo esto, prácticamente, así irán avanzando más y más y más…

V.M. Samael Aun Weor
 ( fragmento de la conferencia: los 3 peldaños obligatorios de la iniciación)